Beneficios de las comunidades energéticas

La energía es un pilar fundamental en nuestras vidas. Sin embargo, ¿alguna vez te has planteado que se podría gestionar de una forma más sostenible y beneficiosa? Aquí es donde las comunidades energéticas entran en juego. Descubre esto y mucho mas en nuestro artículo Beneficios de las comunidades energéticas.

¿Qué son las comunidades energéticas?

Una comunidad energética es un modelo en el que varias personas o entidades se unen para producir, consumir y gestionar energía de manera colectiva. Esta agrupación busca beneficiar a sus miembros y al medio ambiente.

Tipos de comunidades energéticas

Las comunidades energéticas, a pesar de tener un objetivo común de gestionar colectivamente la energía, pueden variar enormemente en función de sus características, objetivos y la tecnología que emplean. Veamos algunos de los tipos más destacados:

  1. Comunidades de energía solar: Estas comunidades invierten en instalaciones solares, ya sean paneles fotovoltaicos o plantas solares térmicas, para generar energía limpia. Es común en lugares con alta incidencia solar.
  2. Comunidades de energía eólica: En regiones con fuertes corrientes de viento, es posible agruparse para instalar turbinas eólicas y aprovechar este recurso natural.
  3. Comunidades hidroeléctricas: Utilizan el movimiento del agua, ya sea de ríos o caídas, para generar energía. Es necesario tener acceso a fuentes de agua con suficiente caudal.
  4. Comunidades de bioenergía: Estas comunidades se centran en la producción de energía a partir de materia orgánica, como restos agrícolas o desechos animales.
  5. Comunidades de energía geotérmica: Aprovechan el calor almacenado en el interior de la tierra para producir energía, siendo viables en lugares con actividad geotérmica.
  6. Comunidades mixtas: No se limitan a una sola fuente de energía. Combinan diferentes tecnologías, como solar y eólica, para asegurar una producción constante.
  7. Comunidades de almacenamiento: Aunque su enfoque principal no es la generación, estas comunidades invierten en soluciones de almacenamiento, como baterías, para garantizar el suministro continuo y equilibrado de energía.
  8. Comunidades de autoconsumo: Estas comunidades están diseñadas principalmente para el consumo interno. Su objetivo no es tanto vender energía al exterior, sino garantizar el autoabastecimiento de sus miembros.
  9. Comunidades de aprendizaje y formación: Más allá de la generación y consumo, estas comunidades se centran en la educación energética, organizando talleres, cursos y otras actividades para concienciar y capacitar a sus miembros y al público en general.

En función de los recursos disponibles, la geografía y las necesidades de la comunidad, se puede optar por uno o varios de estos modelos. La clave es la cooperación y la búsqueda del bien común, asegurando un suministro energético sostenible y beneficioso para todos sus miembros.

Ejemplos en la vida real

Las comunidades energéticas no son solo una idea abstracta; son una realidad palpable que ha transformado el panorama energético en diferentes partes del mundo. A continuación, se presentan algunos ejemplos destacados:

Comunidades en España

España, con su clima favorable y legislación progresiva, ha sido pionera en el impulso de las comunidades energéticas:

  • Som Energia: Es una cooperativa que no solo ofrece electricidad verde a sus socios sino que también promueve proyectos de generación de energía renovable. Ha crecido exponencialmente desde su fundación en 2010.
  • EnergÉtica Coop: Situada en Castilla y León, esta cooperativa trabaja en la promoción y producción de energía renovable, apoyando proyectos locales y ofreciendo formación a sus miembros.

Modelos internacionales

El concepto de comunidades energéticas es global, y muchos países han adoptado y adaptado este modelo según sus circunstancias:

  • Rescoop (Europa): Es una federación de cooperativas energéticas en Europa. Agrupa a más de 1.500 comunidades en diferentes países, y juntas producen una capacidad de más de 1.000 MW.
  • WindShare (Canadá): Esta cooperativa canadiense ha invertido en la producción de energía eólica, permitiendo a los miembros tener un papel activo en la transición energética del país.
  • Brooklyn Microgrid (Estados Unidos): Situado en Nueva York, este proyecto utiliza tecnología blockchain para gestionar y comercializar energía renovable a nivel local. Es un ejemplo de cómo la tecnología moderna puede potenciar el concepto de comunidades energéticas.
  • Bangladesh’s Solar Home Systems: Aunque no es una comunidad energética en el sentido tradicional, este programa ha permitido a millones de personas en zonas rurales de Bangladesh acceder a la energía solar. Las familias se agrupan, adquieren sistemas solares para sus hogares y comparten los beneficios.

Estos ejemplos demuestran que, independientemente del tamaño, la geografía o la economía, las comunidades energéticas tienen el poder de transformar la forma en que las personas acceden y gestionan la energía. Ya sea en una metrópoli densamente poblada como Brooklyn o en una aldea remota en Bangladesh, la cooperación y la visión comunitaria pueden generar soluciones energéticas sostenibles y empoderadoras.

Ventajas principales

Las comunidades energéticas son una revolución en el mundo energético. Veamos por qué:

Autonomía energética

Permiten a los miembros ser menos dependientes de las grandes compañías eléctricas, dándoles mayor control sobre su consumo y producción.

Reducción de costos

Al producir y consumir su propia energía, se pueden evitar ciertos cargos y tarifas, lo que a largo plazo significa un ahorro significativo.

Impacto ambiental positivo

Estas comunidades suelen utilizar fuentes de energía renovables, lo que disminuye la huella de carbono y combate el cambio climático.

Fortalecimiento de la comunidad

Trabajar juntos por un objetivo común puede fortalecer los lazos entre vecinos y crear un sentido de pertenencia.

Innovación tecnológica

Las comunidades energéticas suelen estar a la vanguardia en cuanto a tecnología, aprovechando las últimas innovaciones para mejorar su eficiencia.

Cómo formar parte de una comunidad energética

Si te ha picado la curiosidad y quieres unirte a este movimiento, sigue estos pasos:

Pasos a seguir

  1. Informarte sobre las comunidades energéticas en tu zona.
  2. Reunir a un grupo interesado.
  3. Evaluar las necesidades y posibilidades.
  4. Implementar y gestionar.

Conclusión

Las comunidades energéticas representan una oportunidad única para transformar el panorama energético, beneficiar a sus miembros y al planeta. Si buscas una forma más sostenible y eficiente de gestionar la energía, quizás sea el momento de considerar unirte a una.

Y si te ha gustado nuestro artículo «Beneficios de las comunidades energéticas» te invitamos a leer el resto de nuestro blog.

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